Diez años después del secuestro de Félix Urbieta, su familia continúa sin conocer su paradero. Sus hijas mantienen viva la esperanza de reencontrarse con él y reclaman respuestas sobre lo ocurrido desde aquella jornada que marcó sus vidas.
A través de un emotivo mensaje, recordaron el dolor y la angustia que persisten pese al paso del tiempo. La incertidumbre de no saber qué sucedió con su padre sigue presente, mientras aguardan alguna información que permita esclarecer su desaparición.
Urbieta fue secuestrado por integrantes del Ejército del Mariscal López (EML). Desde entonces, su familia vive a la espera de noticias que ayuden a conocer su destino.
“Papá, no te olvidamos, no dejamos de esperarte y nunca vamos a dejar de buscar respuestas”, expresaron sus hijas, reafirmando que no renuncian a la posibilidad de volver a abrazarlo.
Al cumplirse una década del secuestro, la búsqueda de respuestas continúa siendo una deuda pendiente para sus seres queridos, que mantienen la esperanza de conocer la verdad y lograr el esperado reencuentro.