Una nueva intervención en el marco de la investigación por el secuestro de Félix Urbieta permitió el hallazgo de un escondite subterráneo en una estancia de Horqueta. En el lugar, los investigadores encontraron diversos objetos, entre ellos alimentos, prendas camufladas, equipos de comunicación y un elemento que podría tratarse de un explosivo.
El procedimiento se realizó este miércoles, cerca de las 12:40, en el interior de la estancia Laguna, tras trabajos de inteligencia desarrollados por agentes del Departamento Antisecuestro y Antiextorsión (DAS) de la Policía Nacional.
Los investigadores se encontraban realizando tareas relacionadas con la búsqueda del ganadero Félix Urbieta, secuestrado el 12 de octubre de 2016 por integrantes del Ejército del Mariscal López (EML), organización que estuvo liderada por el fallecido Alejandro Ramos Morel.
Durante la inspección fue localizada una estructura utilizada como escondite. Entre las evidencias encontradas figuran un tambor de 200 litros, ropas de uso común y prendas camufladas, víveres, documentos, botas de lluvia, anteojos y un botiquín de primeros auxilios.
Además, fueron incautados una batería pequeña de motocicleta y un cargador para radio tipo walkie-talkie. También se detectó un objeto con características de un posible artefacto explosivo, por lo que se aplicaron medidas de seguridad durante el procedimiento.
Uno de los elementos que será analizado con especial atención es un par de anteojos, ante la posibilidad de que pueda aportar información relacionada con Félix Urbieta, cuyo paradero continúa siendo desconocido.
La Policía y el Ministerio Público prosiguen con el levantamiento y análisis de las evidencias. Aunque los primeros indicios apuntan a una posible conexión con el EML, las autoridades deberán confirmar mediante las pericias a qué grupo pertenecía el escondite y cuál era su utilización.