El ministro del Interior, Enrique Riera, prometió una investigación a fondo tras calificar de sospechosa la versión oficial sobre el estado de salud del exgobernador Hugo Javier González en la penitenciaría de Tacumbú.
Aunque inicialmente se reportó un accidente cerebrovascular seguido de una caída, las severas marcas en el rostro del recluso encendieron las alarmas de las autoridades nacionales.
El caso genera profunda incertidumbre debido a las notorias marcas y fuertes golpes visibles en la cara y los ojos del exgobernador. Riera señaló que «hay algo que no cierra», cuestionando cómo ocurrieron los hechos dentro de un penal que actualmente mantiene mayor control y orden interno. Las autoridades penitenciarias deberán rendir cuentas, mientras los médicos forenses determinan la causa real de las contusiones.
Este hecho reabre el debate sobre la seguridad y el respeto a los derechos humanos de las personas privadas de libertad en el sistema carcelario. Más allá de las condenas que enfrenten los reclusos, el Estado está obligado a garantizar su integridad física dentro de las instalaciones.
La investigación en curso buscará esclarecer si se trató de una complicación médica o de una agresión física no reportada. Las próximas horas serán clave para deslindar responsabilidades administrativas y penales dentro del penal de Tacumbú.
FUENTE: MEGACADENA