El país se mantiene como uno de los pocos bastiones izquierdistas en Latinoamérica, tras la victoria de Lula con casi el 51,8% de los votos frente a 48,2% del senador derechista.
El presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, con casi 81 años, fue reelegido el domingo (25.10.2026) para un inédito cuarto mandato, al derrotar contra todo pronóstico a su rival conservador Flávio Bolsonaro, quien dijo que pedirá la anulación de las elecciones.
El izquierdista se impuso con cerca del 51,7% de los votos frente a 48,2% del senador en el balotaje, según los resultados oficiales tras el conteo del 99,9% de las urnas.
Con el triunfo de Lula, Brasil se desvía del giro a la derecha que han dado países como Argentina, Chile o Colombia, respaldados por el presidente estadounidense Donald Trump, y se mantiene como uno de los pocos bastiones progresistas en la región.
El líder de la izquierda desafió los sondeos, tras haber perdido en la primera vuelta frente al hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022).
Ningún candidato derrotado en primera vuelta había conseguido imponerse en la segunda, desde la primera elección directa en 1989 tras la dictadura en Brasil.
Los brasileños "fueron a votar porque logramos convencerlos de que el voto era muy importante para garantizar la democracia", dijo un exultante Lula a periodistas en Sao Paulo.
La protesta de Bolsonaro
Flávio Bolsonaro, de 45 años, anunció que pedirá la anulación de las elecciones.
"Es imposible reconocer el resultado", aseguró en Brasilia en un breve discurso ante la prensa. "Hubo una ruptura total de la isonomía entre brasileños" en el país, agregó el senador.
Un juez del supremo brasileño ordenó el domingo que los centros de votación permanecieran abiertos dos horas más de lo previsto, después de que Lula denunciara obstáculos en el transporte público para ir a votar en algunas ciudades como Sao Paulo y Salvador (noreste).
Bolsonaro también pidió esa prórroga en otros municipios debido a "intensas lluvias".
Felicidad entre simpatizantes de Lula
En la plaza Cinelandia, en el centro de Rio, los simpatizantes de Lula lloraban de alegría.
"Estoy muy emocionada, es una victoria histórica para el presidente Lula. El pueblo se movilizó, se unió y estamos aquí hoy", dijo a la AFP la abogada Mariana Andrade, de 33 años.
La abstención se redujo respecto al primer turno, de 21% a 19%.
Antes incluso de esta reelección, Lula, el primer presidente obrero de Brasil, ya ostentaba un récord: ningún presidente elegido democráticamente ha gobernado el país durante tanto tiempo.
FUNTE: DW