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VPH: La importancia de la vacunación y un control periódico de la salud del cuello uterino

SALUD 2026-09-10 14:37:00

VPH: La importancia de la vacunación y un control periódico de la salud del cuello uterino

Frente a una prevalencia del 13% de cepas de alto riesgo en el país, el doctor Ricardo Iramain, referente en infectología pediátrica, detalla las claves para prevenir el cáncer de cuello uterino y otras lesiones causadas por el virus del papiloma humano (VPH), para lo cual recomienda la vacunación para su prevención.

El virus del papiloma humano (VPH) representa uno de los desafíos más complejos e importantes para la salud pública actual, no solo por su amplia prevalencia global, sino por su estrecha vinculación con el desarrollo de diversos tipos de neoplasias.

Para comprender a fondo el alcance de esta amenaza y las herramientas disponibles para erradicarla, el doctor Ricardo Iramain, profesor titular de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), detalla los aspectos clínicos y preventivos claves relacionados con esta enfermedad.

En cuanto a su definición y formas de propagación, el especialista explica que el VPH engloba una vasta familia de patógenos con comportamientos muy diversos en el organismo.

“El virus del papiloma humano es en realidad un grupo de más de 200 virus relacionados. De estos, aproximadamente 40 afectan a la zona genital”, sostuvo en entrevista.

Enfatizó que dichos virus se clasifican principalmente en dos grandes grupos: los de bajo riesgo, que causan verrugas en la piel o los genitales (condilomas), y los de alto riesgo, que pueden provocar alteraciones celulares y derivar en cánceres como el de cuello uterino, ano, boca o garganta.

Con respecto a su transmisión, la vía sexual es, por amplio margen, la principal y más común forma de contagio, pero presenta matices importantes.

“El virus se transmite por el contacto directo de piel con piel o mucosa con mucosa. Esto significa que puede contagiarse a través del contacto genital, sexo oral, contacto de las manos con los genitales de una persona infectada”, resalta el especialista.

Además, sostiene que un rasgo determinante de esta infección en sus primeras etapas es la falta de manifestaciones clínicas evidentes, lo que facilita su diseminación silenciosa entre la población joven.

“En la gran mayoría de los casos, el VPH en niñas y adolescentes es completamente silencioso (asintomático). El virus no suele provocar dolor, fiebre, picazón ni ninguna señal de alerta inmediata. El VPH no siempre da verrugas”, advierte el catedrático.

Cepas

Al analizar la peligrosidad de las distintas cepas, el doctor Iramain puntualiza que solo un número acotado posee la capacidad de alterar el material genético celular y provocar una transformación maligna.

“De las más de 200 variedades de virus del papiloma humano, un grupo aproximado de 14 tipos se consideran de alto riesgo oncogénico; es decir, con capacidad de provocar lesiones que pueden derivar en cáncer”, remarca.

Indica que, entre ellos, los tipos de VPH 16 y 18 son, por amplio margen, los más peligrosos.

“Son los responsables de aproximadamente el 70% de todos los casos de cáncer de cuello uterino”, apuntó.

El experto remarca que, ante esta realidad, la estrategia fundamental del sistema de salud se centra en la inmunización oportuna antes del inicio de la exposición potencial al virus.

“La vacuna se administra idealmente entre los 9 y 14 años de edad. Esto se debe a que, a esta edad, el organismo de las niñas genera una cantidad de anticuerpos significativamente mayor y más fuerte en comparación con la aplicación en la edad adulta”, refirió.

Respecto a la extensión del rango etario y los criterios de priorización internacional, agregó que “si bien esta vacuna puede ser administrada hasta los 45 años de edad, el SAGE (Grupo Técnico Asesor de Inmunizaciones a nivel mundial) recomienda priorizar la vacunación de las niñas de 9 a 14 años, debido a que la eficacia de la vacuna es mayor en dicho rango de edad”.

Iramain indica que, en Paraguay, la política de vacunación ha actualizado sus directrices para maximizar la cobertura y simplificar el acceso a través del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI).

“De acuerdo con las normativas actualizadas del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), se aplica una dosis única a niñas de 9 a 14 años”, acotó.

Sobre el nivel de efectividad de este biológico frente al impacto tumoral, aclara que “debemos tener en cuenta que la vacuna no protege contra todos los tipos de VPH, sino de forma específica contra los tipos más cancerígenos y los que causan verrugas genitales, que son de bajo riesgo”.

El doctor remarca que la vacuna reduce en más del 90% la probabilidad de padecer cáncer de cuello uterino si se aplica a la edad recomendada.

Vacunación en hombres

En otro punto, agrega que la inclusión del sector masculino dentro de la estrategia de inmunización representa un avance crucial para romper la cadena de transmisión e igualar los beneficios sanitarios.

“Sí, los varones también deben vacunarse. De hecho, el Ministerio de Salud Pública de Paraguay incluye oficialmente a los niños de 10 a 14 años en el esquema nacional de vacunación gratuita contra el VPH con una dosis única”, detalló.

Enfatizó que la vacunación en hombres aporta beneficios fundamentales, tanto para su propia salud como para la protección de toda la comunidad.

Lo más relevante es que protege contra los cánceres anogenitales y de garganta; asimismo, previene el cáncer de pene, el cáncer anal y ciertos tipos de cáncer de orofaringe (boca, lengua y garganta).

“También evita la aparición de condilomas o verrugas en el pene, escroto, región perianal o ingle”, explica.

Indicó que los efectos adversos más comunes son dolor en el sitio de inyección y fiebre.

“Las reacciones sistémicas son menos comunes, por lo general leves y pasajeras, como dolor de cabeza, mareos, dolores musculares, dolores articulares, náuseas, vómitos y dolor abdominal”, aseveró.

Mitos

En cuanto a las falsas creencias sobre secuelas reproductivas o riesgo de contagio, el doctor Iramain afirma que dicha vacuna no causa infertilidad.

“Hasta el momento no existe ninguna evidencia que relacione la vacuna con la infertilidad”, sostiene.

Explicó que la vacuna no tiene material genético del virus.

“La vacuna está hecha con proteínas artificiales que imitan la superficie externa del virus. Es biológicamente imposible contraer la infección por la vacuna”, afirmó.

Añadió que la vacuna no afecta el desarrollo físico, neurológico o reproductivo.

“La evidencia científica actual es contundente al respecto tras más de 15 años de monitoreo global y cientos de millones de dosis administradas en todo el mundo. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU confirman que no existe ningún vínculo entre esta vacuna y problemas en el desarrollo o la fertilidad”.

Medidas preventivas

Iramain señala que la urgencia de estas medidas preventivas se fundamenta en las cifras locales de morbilidad y mortalidad que afectan al país.

“Durante las campañas de detección masiva se registró una prevalencia del 13% de VPH de alto riesgo (VPH-AR) en mujeres adultas evaluadas en el sistema de salud”, revela el docente de la UNA.

Asimismo, señala que esta circulación viral sostiene una alarmante incidencia oncológica.

“El cáncer de cuello uterino ocupa el segundo lugar entre las causas de muerte por cáncer en mujeres en Paraguay, superado únicamente por el cáncer de mama”, advierte el profesional.

Recordó que el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) del Ministerio de Salud incluye oficialmente la vacuna contra el VPH y es 100% gratuita para los grupos de población establecidos en el protocolo nacional.

Sin embargo, enfatiza que la aplicación de la dosis no exime a las mujeres de mantener sus chequeos de tamizaje periódico durante la vida adulta.

“La vacuna no reemplaza al papanicolaou (PAP) ni a los controles ginecológicos. La vacunación y el PAP son herramientas complementarias indispensables: mientras la vacuna previene la infección de las cepas más peligrosas, el PAP detecta a tiempo cualquier cambio celular sospechoso”, puntualiza el pediatra.

Esta ampliación contempla a personas que viven con VIH; a pacientes que reciben tratamientos que disminuyen las defensas, como quimioterapia, corticoides utilizados por periodos prolongados u otros medicamentos inmunosupresores.

También a personas trasplantadas bajo tratamiento farmacológico; a víctimas de violencia sexual, y a personas con diagnóstico de lesiones precancerosas del cuello uterino (CIN2).

Horarios de los vacunatorios del Hospital de Clínicas

  • Unidad Ambulatoria de Consultorios: lunes a viernes, de 07:00 a 12:00.
  • Edificio UPA: lunes a viernes, de 07:00 a 16:30.
  • Ginecobstetricia – Área de Consultorios: lunes a viernes, de 08:00 a 16:00.

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