En una jornada cargada de emoción, fe y esperanza, 118 parejas recibieron el sacramento del santo matrimonio durante una celebración litúrgica realizada en la Parroquia San Isidro Labrador de Curuguaty, Departamento de Canindeyú.
La ceremonia, que reunió a familias enteras, se convirtió en un acontecimiento histórico para la comunidad.
La conmovedora actividad reunió a parejas de distintas edades, quienes, en su mayoría, estuvieron acompañados de sus familiares e hijos. Muchas de ellas esperaron décadas para dar este paso, postergado por dificultades económicas y sociales.
Como nota de color, una de las historias que más conmovió fue la de don Antonio Portillo, de 63 años de edad, y doña Hilda Ayala (60), quienes después de 37 años de convivencia finalmente dieron el “sí” ante el altar. La pareja formó una numerosa familia con 11 hijos, además de nietos y algunos bisnietos.
Tras décadas de espera, cumplieron el sueño del matrimonio, rodeados del cariño de toda su descendencia, que celebró con profunda alegría este paso largamente anhelado.
La actividad fue impulsada por la Fundación Santa Librada en conjunto con la Iglesia Católica, permitiendo que decenas de parejas accedan al sacramento del matrimonio, un paso que muchos anhelaban desde hace años, pero que no habían podido concretar debido a limitaciones económicas y otras dificultades propias de la vida en el interior del país.
Entre los contrayentes se encontraban tanto parejas jóvenes como otras con largos años de convivencia, algunas incluso con hijos adultos, nietos y hasta bisnietos. La emoción se reflejaba en cada rostro, en cada abrazo y en cada palabra, ya que para muchos significaba finalmente formalizar una unión construida con esfuerzo y amor a lo largo del tiempo.
Los protagonistas coincidieron en que la intención de casarse siempre estuvo presente, pero las circunstancias les impidieron dar ese paso hasta ahora. La intervención de la Fundación, que trabaja de manera coordinada con parroquias de todo el país, hizo posible convertir ese sueño en realidad.
Laura Olmedo, representante de la Fundación Santa Librada, destacó que esta boda comunitaria es la primera que se realiza en el Departamento de Canindeyú. Además, resaltó que el programa ya permitió casar a más de 6.000 parejas en todo el país y que continúan recibiendo solicitudes de distintas comunidades.
La ceremonia dejó postales inolvidables: vestidos blancos, trajes elegantes, miradas emocionadas y familias completas acompañando uno de los momentos más importantes en la vida de los contrayentes.