Se trata de Édgar Espinoza Cuevas, un joven de 29 años, que había sido condenado a 4 años de cárcel por complicidad en la liberación del presunto narcotraficante Jorge Teófilo Samudio González alias “Samura” en setiembre del 2019.
La muerte se produjo a consecuencia de un 80% de quemaduras en el cuerpo de la víctima. El mismo fue trasladado en ambulancia de la ciudad de Pedro Juan Caballero (Amambay) hasta el Centro Nacional del Quemado en Asunción, sin embargo, se presume que estuvo involucrado con la avioneta siniestrada al mediodía del pasado sábado en un predio del Parque Nacional “Paso Bravo” en el distrito de San Carlos del Apa, departamento de Concepción.
En el sitio fueron encontrados dos campamentos precarios con una gran cantidad de bidones de combustible de aviación, enseres, una pista clandestina, billetes de 100 dólares americanos quemados, relojes Rolex, cargador de fusil, entre otras evidencias que apuntarían al narcotráfico.
La avioneta Cessna 210, con matrícula boliviana CP-3187, tenía un plan de vuelo de la ciudad de Trinidad a la localidad de San Lorenzo de Moxos, en el departamento de Beni (Bolivia). De acuerdo a la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil de Bolivia, tanto la avioneta como el piloto contaban con documentación vigente, sin proveerse hasta ahora mayores datos.
La avioneta fue hallada debido a que se activó automáticamente la señal del transmisor de localización de emergencia.