El interés de los hombres por la cirugía estética continúa en aumento y se consolida como una tendencia global, especialmente visible en regiones como Oriente Medio y América Latina. Así lo reflejan los datos presentados este jueves en París durante un congreso mundial del sector de la estética y la medicina estética.
De acuerdo con cifras de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), entre 2018 y 2024 el número de intervenciones quirúrgicas realizadas en hombres creció un 95 %. En el mismo periodo, los tratamientos estéticos sin cirugía, como inyecciones, procedimientos con láser o peelings, aumentaron un 116 % entre los pacientes masculinos.
El crecimiento, aunque significativo, sigue siendo inferior en términos absolutos al de las mujeres, que registraron incrementos del 59 % en cirugías y del 55 % en tratamientos no quirúrgicos. Aun así, el avance del público masculino es notable. Según un análisis de mercado presentado durante el congreso IMCAS, que se celebra en París hasta el 31 de enero, estos cambios reflejan una transformación profunda de las normas sociales y una mayor aceptación del cuidado estético entre los hombres, que actualmente representan el 16 % del total de los procedimientos realizados.
Las proyecciones compartidas en el encuentro indican que el mercado de la medicina estética mantendrá un crecimiento medio anual del 5 % hasta 2030, impulsado por una demanda sostenida y por el aumento del número de pacientes. No obstante, los expertos anticipan una mayor presión competitiva, especialmente en los segmentos de toxinas botulínicas y las inyecciones de ácido hialurónico, que concentran más de la mitad del mercado mundial.
Estos dos segmentos alcanzaron en conjunto un valor estimado de 9.600 millones de euros, equivalentes a unos 11.500 millones de dólares, en 2025. Para Laurent Brones, experto económico del IMCAS, el sector ha entrado en una nueva etapa. Según explicó a la AFP, la estética se ha convertido en un bien de consumo, a diferencia de hace una o dos décadas, cuando se percibía como un servicio reservado a una élite.
El IMCAS también destaca que las generaciones Z y milenial acceden a la medicina estética a edades mucho más tempranas que las generaciones anteriores, lo que contribuye al dinamismo del mercado. En este contexto, Estados Unidos mantuvo en 2025 su posición dominante, con cerca del 45 % de la cuota del mercado mundial. El país lideró tanto en el número de intervenciones estéticas no quirúrgicas como en el segmento de las toxinas botulínicas, concentrando el 56 % de la demanda global.