La Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay expresó su preocupación ante la suspensión temporal de la cadena de minimercados Biggie Express, ordenada por la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) y la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (Sedeco).
La medida fue tomada tras detectarse productos vencidos y reetiquetados en al menos 12 sucursales, pero se aplicó a toda la cadena, que cuenta con cerca de 200 locales en todo el país.
Desde la Cámara aclararon que su inquietud no se enfoca en la sanción en sí, sino en la aparente desproporcionalidad de la decisión. “No solo se afecta a los locales inspeccionados, sino a toda la operación de la empresa”, señalaron en un comunicado.
Asimismo, instaron a las autoridades a actuar dentro del marco legal, advirtiendo que decisiones como esta podrían vulnerar principios constitucionales como el derecho a la propiedad, al trabajo y a la defensa en juicio.
Por su parte, la titular de Sedeco, Sara Irún, informó que durante las inspecciones se hallaron productos vencidos como mayonesa, yogures, cereales y embutidos, algunos con etiquetas irregulares o en mal estado.
El caso ha generado un intenso debate sobre el equilibrio entre la protección al consumidor y el respeto al debido proceso en las medidas regulatorias.