Paulino Aldana, propietario de una carnicería en el barrio Itacurubí de Concepción puso rejas a sus focos, cansado de que sean hurtados por adictos a las drogas.
Manifestó que cada vez que le roban tiene que gastar 40 mil guaraníes para comprar nuevos focos y ante esta situación decidió poner rejas para protegerlos.
A pesar de contar con cámaras de circuito cerrado, los adictos se ingeniaban para robarle, fue así que decidió tomar esta medida.