Un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Macao plantea que los 150 minutos semanales de ejercicio recomendados actualmente podrían no ser suficientes para lograr una protección cardiovascular significativa en todos los adultos.
La investigación, basada en datos de 17.088 personas del Biobanco del Reino Unido entre 2013 y 2015, concluyó que cumplir con esa cantidad mínima de actividad física moderada o intensa genera una reducción “modesta” del riesgo cardiovascular, de entre el 8 % y el 9 %.
Sin embargo, los investigadores sostienen que para alcanzar una protección más importante del corazón, con una reducción del riesgo superior al 30 %, serían necesarios entre 560 y 610 minutos semanales de ejercicio. Solo el 12 % de los participantes alcanzó esos niveles de actividad.
El estudio también detectó que las personas con menor condición física necesitan realizar más ejercicio para obtener beneficios similares. Por ejemplo, para reducir en un 20 % el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, las personas menos entrenadas requerían unos 370 minutos semanales de actividad, frente a los 340 minutos necesarios para quienes tenían mejor estado físico.
La investigación analizó tanto los niveles de actividad física como la capacidad cardiorrespiratoria de los participantes, medida a través del VO₂ máx., un indicador que refleja la eficiencia con la que el cuerpo utiliza oxígeno durante el ejercicio intenso.
A pesar de los resultados, especialistas que no participaron en el trabajo señalaron que las recomendaciones actuales continúan siendo válidas para la población general. El cardiólogo Julián Pérez Villacastín, de la Universidad Complutense de Madrid, calificó el estudio como “de buena calidad”, aunque defendió que los 150 minutos semanales siguen siendo una meta adecuada para la mayoría de las personas.
En la misma línea, el experto José Luis López-Sedón advirtió que los hallazgos no deben interpretarse como una razón inmediata para modificar las recomendaciones internacionales de actividad física.