En apenas diez años, los glaciares de Suiza han perdido el 24% de su volumen total, según un informe presentado este miércoles por la red suiza de monitoreo glaciológico (Glamos). El estudio advierte sobre la rapidez del deshielo, impulsado por el cambio climático y condiciones meteorológicas cada vez más extremas.
El análisis de Glamos, basado en mediciones en más de 20 glaciares extrapoladas al conjunto de las 1.400 formaciones existentes en el país, reveló que solo en 2025 se registró una pérdida de volumen cercana al 3%. Se trata del cuarto mayor retroceso anual desde que se tienen registros, después de los años 2003, 2022 y 2023.
Entre los factores que acentuaron el deshielo en el último año se destacan un invierno con escasas nevadas y sucesivas olas de calor en los meses de junio y agosto. Estas condiciones dejaron a los glaciares sin suficiente "protección" frente al calor del verano, acelerando la pérdida de hielo.
Matthias Huss, director de Glamos, subrayó que “todos los glaciares suizos están retrocediendo” y que el ritmo se ha acelerado en las últimas dos décadas. En el caso del glaciar del Ródano, uno de los más conocidos del país, se estima que ha perdido más de 100 metros de espesor en 20 años.
Los glaciares suizos desempeñan un papel clave en el suministro de agua potable y la generación de energía hidroeléctrica. Su progresiva desaparición plantea desafíos ambientales y económicos para el país. Según las proyecciones actuales, incluso si las emisiones globales de CO2 se estabilizan, la mayoría de estos glaciares podría desaparecer antes de que termine el siglo.
Desde 1970, Suiza ha perdido más de 1.100 glaciares, y los expertos no descartan un escenario sin glaciares para el año 2100 en regiones como los Alpes franceses.