El príncipe Guillermo venderá una quinta parte de los terrenos de su Ducado de Cornualles para financiar proyectos de vivienda y proteger el medio ambiente, según informó este lunes el periódico The Times.
El Ducado de Cornualles, una extensa finca privada de más de 52.000 hectáreas repartidas por varios condados de Inglaterra y Gales, fue creado en 1337 por el rey Eduardo III para sostener la vida y las actividades públicas del príncipe de Gales y su familia. Gracias a los ingresos de esta propiedad, Guillermo puede mantener su independencia económica sin recurrir a fondos del contribuyente británico.
De acuerdo con el diario, el príncipe de Gales, de 43 años, planea destinar los beneficios de la venta —estimados en unos 500 millones de libras (575 millones de euros)— a enfrentar la crisis de la vivienda y promover la protección ambiental.
Guillermo concentrará sus propiedades en cinco zonas clave: las islas Sorlingas, Cornualles, Dartmoor, la región de Bath y áreas del suroeste y oeste de Inglaterra, además de Kennington, al sur de Londres. Allí considera que puede lograr un impacto social y ambiental significativo.
Will Bax, director ejecutivo del ducado, señaló que la próxima década será un período de cambios. Explicó que Guillermo ha decidido que el ducado “no debería existir solo para poseer tierras, sino, ante todo, para generar un impacto positivo en el mundo”. Bax también defendió al ducado de acusaciones pasadas sobre una gestión excesivamente comercial, incluyendo el cobro a organizaciones benéficas, grupos comunitarios y departamentos gubernamentales por el uso de sus tierras.
La mayor parte de los ingresos privados de Guillermo proviene de los más de 20 millones de libras (23 millones de euros) que recibe anualmente por estas propiedades. Según Bax, el príncipe le ha encomendado trabajar en la lucha contra el cambio climático, la degradación ambiental y la crisis de vivienda, además de fomentar el crecimiento económico en comunidades desfavorecidas y el desarrollo de energías renovables.