La familia de Rubén Cubilla Barrios, joven camionero de 27 años, continúa en vigilia frente al río Paraguay mientras clama por ayuda del Gobierno nacional para poder rescatar su cuerpo, atrapado desde hace más de 24 horas en la cabina de un tractocamión hundido a unos 12 metros de profundidad.
El accidente ocurrió en la madrugada del domingo en las inmediaciones del puente Nanawa, cuando el camión que conducía Rubén, cargado con 33 toneladas de soja, cayó al río por causas que aún se investigan. Desde entonces, el vehículo fue localizado, pero aún no se logró la extracción del cuerpo debido a la complejidad técnica y el alto costo del operativo.
El rescate requiere una embarcación fluvial especializada, equipada con una grúa de gran capacidad, lo que eleva el costo de la operación a un estimado de entre 300 y 400 millones de guaraníes. La Prefectura Naval acompaña las labores de búsqueda, pero no cuenta con los recursos necesarios para ejecutar el rescate por sí sola.
Belén Cubilla, hermana del conductor, expresó públicamente el dolor de la familia y la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades. “Estamos huérfanos de apoyo. Necesitamos que el Gobierno nacional intervenga para despedirnos de mi hermano como corresponde”, manifestó en declaraciones a la prensa.
La situación pone en evidencia las limitaciones logísticas en casos de emergencias fluviales en el país y reabre el debate sobre la falta de preparación del Estado para atender este tipo de tragedias con celeridad y sensibilidad.