La familia de Liz Antonia Salinas, joven víctima de feminicidio en la ciudad de Concepción, solicitó formalmente a la justicia la custodia completa de sus dos hijas, de apenas 3 y 6 años. Las niñas quedaron huérfanas tras el brutal crimen que, según la investigación, fue cometido por Diego Borja, quien era pareja de la víctima.
Actualmente, las menores están bajo el cuidado de los abuelos paternos, lo que generó una profunda preocupación en la familia materna. Mariano Cantero, tío de Liz Antonia, afirmó que la situación es delicada y pidió la intervención urgente de las autoridades competentes. “Nos preocupa varios factores, principalmente el bienestar emocional de mis sobrinas. Una de ellas presenció toda la escena del asesinato”, declaró.
Cantero solicitó que se realice una evaluación psicológica adecuada a través de la cámara Gesell y cuestionó la falta de respuestas de la Defensoría de la Niñez y la Adolescencia, que hasta ahora no se ha pronunciado públicamente sobre la situación.
“El ambiente en el que están no es adecuado. No pueden crecer con esa imagen, no pueden vivir ahí. Esta familia ya tiene antecedentes preocupantes”, afirmó, al tiempo de pedir protección efectiva y una pronta resolución judicial.
El crimen de Liz Antonia Salinas conmocionó a la comunidad y abrió un fuerte debate sobre la atención institucional a los hijos de víctimas de violencia de género. Mientras avanza la causa penal contra el presunto autor, la disputa por la custodia de las niñas sigue generando tensión entre ambas familias.