El Ministerio Público y la Policía Nacional concluyeron este domingo las tareas periciales en el edificio Castillo de Diamante, escenario del trágico hecho ocurrido el pasado viernes, que dejó un saldo de cinco personas fallecidas —todos de nacionalidad china— y dos sobrevivientes.
El operativo fue encabezado por el fiscal Alcides Giménez, junto con técnicos de Criminalística, quienes inspeccionaron minuciosamente el departamento del piso 15, donde se produjo el ataque seguido de un incendio. Según el comisario Francisco Rolón, las labores se extendieron debido a las altas temperaturas que persistían en una de las habitaciones afectadas por las llamas.
Durante la revisión, los peritos hallaron botellas de agua, restos de comida y manchas de sangre distribuidas en distintos sectores del inmueble. Estos elementos refuerzan la hipótesis de que las víctimas compartían una reunión con el presunto autor antes del hecho.
Las primeras investigaciones señalan que el crimen habría sido motivado por un conflicto laboral dentro de la firma Prince Mobile, dedicada a la venta de teléfonos celulares. El supuesto atacante, Jack Cheng Luo, se desempeñaba como encargado de depósito y habría reaccionado con violencia tras ser notificado de su despido por irregularidades en el inventario.
De acuerdo con los testimonios de los sobrevivientes, Luo agredió a varios de sus compañeros con un arma blanca, los encerró y luego roció el ambiente con combustible antes de iniciar el fuego. También habría abierto garrafas de gas y posteriormente se lanzó desde una ventana del edificio. Fue trasladado con vida al Hospital Regional, pero falleció poco después.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Wei Biao, Chen Jia Xin, Lin Zewei, Zhenbo Zhon, además del propio agresor. Una pareja y su hija de cuatro años, también de nacionalidad china, lograron sobrevivir y se encuentran en recuperación.