A puertas del Mundial 2026, Gustavo Alfaro apuntó a un futuro en el que no esta convencido de participar si no cambian varias cosas.
Faltaba muy poco para iniciar el tercer entrenamiento de la selección de Paraguay, pero en una rutina casi habitual cuando las movilizaciones son abiertas a la prensa, Gustavo Alfaro fue a saludar a los periodistas que acudieron al Centro de Alto Rendimiento (CARDE). Luego de la salutación, una charla informal tomó la escena. Pero no duró poco y terminó siendo como una conferencia.
Entre tantas expresiones, que incluyó la confirmación de la lista de 26 convocados para el 1 de junio, Alfaro dejó en el aire un futuro incierto al frente de la Albirroja. “No tengas dudas de que quiero continuar, pero no depende de mí”, fue la primera respuesta. La cuestión no es económica ni deportiva. Es profunda, compleja, y tiene que ver con el mañana, a cinco o diez años.
“Yo creo que Paraguay necesita un proceso. Y el proceso no siempre viene de la mano de buenos resultados. A veces los resultados no son buenos. Y sin embargo, las cosas que las imponen. Yo veo, lamentablemente, mucho cortoplacismo en Paraguay. Mucho cortoplacismo. Lo veo en general”, lanzó el seleccionador de 63 años, que abrió el abanico de críticas con el “cortoplacismo”.
“Yo presenté un informe y se lo mandé a cada club. Los técnicos llegan a dirigir menos del veinte por ciento de partidos. Son muy pocos los técnicos que terminan su contrato. Y no podemos pasar de un lado a otro tan rápido. El camino al éxito no es una línea recta. Y no descarta pequeños fracasos parciales. Y esos pequeños fracasos parciales son escuelas de madurez”, puntualizó.
Alfaro tiene condiciones si el fin es la continuidad. Él tiene la voluntad, pero ¿será acompañada desde la Asociación Paraguaya de Fútbol con los pedidos que vaya a colocar o desear aplicar? “A mí me gustaría dejar algo el día de mañana para que el que venga lo pueda llevar a otro nivel”, subrayó el DT, que en este punto, comienza por la propia nómina para la Copa del Mundo.
Alfaro no tiene la seguridad de un proceso, que pone en la incertidumbre absoluta su estancia en Paraguay luego de la Copa del Mundo. “Me duele cuando echan a un entrenador. A veces no nos dan la oportunidad. Entonces, acá la clave es si estamos preparados para soportar un proceso. Esa es la clave. Y esa para mí es una respuesta que yo hoy no tengo y que yo la tengo que ver”, precisó.
“Acá no es una cuestión económica, no es una cuestión deportiva, no es una cuestión de nada. Es una cuestión de entender a dónde Paraguay quiere verse dentro de cinco años. A dónde Paraguay quiere verse dentro de diez años. Como le dije al presidente, si estamos dispuestos a trabajar por cosas que nosotros tal vez no lleguemos a ver y lleguemos a disfrutar”, siguió.
“Yo estoy dispuesto a hacer eso. Ojalá el día de mañana Paraguay pueda salir campeón del mundo o pueda ganar una Copa América. Y tal vez yo no lo vea. Pero ojalá yo haya contribuido a que Paraguay haya sido, aunque sea un escalón chiquitito así, para que Paraguay haya contribuido a eso”, replicó Alfaro, quien llegó a la selección paraguaya en agosto de 2024.
Gustavo Alfaro y la respuesta que desea para continuar en Paraguay
“Yo lo que siento es que Paraguay necesita eso. Cuando Paraguay rompa para mí ese estigma, es cuando Paraguay va a estar preparado para las grandes conquistas. Y eso para mí es la respuesta que le tienen que dar. Y esa respuesta no la tengo yo”, finalizó el responsable de que Paraguay retorne a un Mundial después de estar ausente en tres ediciones: Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.ABC.