El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) puso en marcha desde este domingo la veda pesquera en aguas nacionales y compartidas con Argentina y Brasil. La medida, que prohíbe la pesca comercial y deportiva, busca proteger el ciclo reproductivo de las principales especies durante los meses de primavera y verano.
Durante el periodo de veda, queda prohibida toda actividad de pesca, así como el transporte y la comercialización de productos pesqueros. El Mades recordó que los controles se realizarán en puntos estratégicos de rutas y ríos, con apoyo de la Policía Nacional y la Armada Paraguaya, para garantizar el cumplimiento de la disposición.
Entre las especies protegidas se encuentran el dorado, manguruyú, pacú, surubí pintado y surubí atigrado. Las autoridades insisten en la importancia de respetar esta pausa biológica, esencial para la preservación de los recursos ictícolas del país.
El director de Pesca y Acuicultura del Mades, Adán Leguizamón, explicó que la veda coincide con la etapa reproductiva de muchas especies y es clave para evitar su disminución. Las sanciones por incumplimiento pueden llegar hasta los 20.000 jornales mínimos, equivalentes a unos G. 2.230 millones.