Hay demasiadas «víctimas inocentes», como los niños iraníes que estaban en la escuela y murieron en el primer día de la guerra entre Israel y Estados Unidos, destacó el Papa León XIV, quien habló con los periodistas, en el vuelo que desde Malabo lo llevó a Roma, al concluir su viaje por Africa.
Y también está ese niño del Líbano que, en la visita del Papa el pasado diciembre, agitaba un cartel de «bienvenida» y ahora murió bajo las bombas.
El papa León XIV confía en llevar la foto de ese pequeño consigo.
También aborda la cuestión de los migrantes, diciendo que no pueden ser «tratados como animales».
En cuanto a los asuntos internos de la Iglesia, después de la reciente declaración del cardenal alemán Reinhard Marx, que dijo que en su diócesis de Múnich autorizará la bendición de parejas homosexuales, el Pontífice reafirma su «no» a una bendición formal y ritual, porque de todos modos todos pueden ser acogidos y bendecidos, por ejemplo, al final de una misa.
Hay que promover «una cultura de paz» porque, cuando hay situaciones como la de Irán, la solución no puede ser «entrar con violencia, con la guerra».
«Es muy importante que los inocentes sean protegidos». «Como Iglesia y como pastor no puedo estar a favor de las guerras».
Sobre las negociaciones para el estrecho de Ormuz comenta: «En las negociaciones un día Estados Unidos dice no e Irán sí, luego al revés», «no sabemos quién creó esta situación caótica» que genera problemas a la economía mundial, pero sobre todo a «personas inocentes que están sufriendo». Por eso «quiero animar a continuar el diálogo» y «el respeto al derecho internacional».
También está en primer plano la cuestión de los migrantes.
«Personalmente creo que un Estado tiene derecho a establecer reglas para sus fronteras», pero «cuando llegan las personas, son seres humanos» y «no pueden ser tratados peor que los animales», dice en la rueda de prensa con los periodistas.
A esto añadió una pregunta, justo en el viaje de regreso de esa Africa de la cual muchos parten en busca de una vida mejor.
Pero que, en cambio, tiene muchos recursos que son saqueados.
Piensa en Estados Unidos y Europa y pregunta: «¿Qué hacemos en los países más ricos para cambiar la situación en los países más pobres? ¿Por qué no podemos intentar, con la ayuda de los Estados y con las inversiones de grandes empresas ricas, multinacionales, cambiar la situación en países como los que hemos visitado estos días en Africa?».
En cuanto a la relación que tuvo en estos días con un par de líderes africanos autoritarios, que están en el poder desde hace más de 40 años, explicó que la Santa Sede busca tener relaciones con todos por el bien de la gente. Hay «mucho trabajo detrás de escena», una manera de aplicar «el Evangelio en lo concreto».
Finalmente, aborda una cuestión que desde hace tiempo divide a la Iglesia: la bendición de las parejas homosexuales. Responde a la Iglesia alemana, que presiona y anuncia, como en la diócesis de Múnich-Freising, el inicio de estos ritos de bendición.
«La Santa Sede aclaró» a los obispos alemanes que «no estamos de acuerdo con la bendición formalizada de parejas homosexuales» y, en general, de parejas irregulares. Pero la Iglesia acoge a todos y bendice a todos, como también lo hace el Papa «al final de una gran celebración como la de hoy», dijo refiriéndose a la misa en Guinea Ecuatorial con la que terminó el viaje a Africa.
Recuerda el «todos, todos, todos» lanzado por el Papa Francisco, pero da una nueva interpretación: «Todos están invitados, todos están invitados a seguir a Jesús, todos están invitados a la conversión».Ansalatina.