La Copa Libertadores 2026 atraviesa la mitad de su fase de grupos y, hasta el momento, los delanteros paraguayos se han convertido en los grandes protagonistas del torneo. Tras disputarse las tres primeras fechas, un dato destaca por encima del resto: los tres máximos goleadores de la competencia son futbolistas paraguayos, marcando una tendencia clara en el certamen continental.
El líder de la tabla es Carlos González, delantero de Independiente del Valle, quien suma 5 goles en apenas 3 partidos. Su rendimiento ha sido determinante, con un hat-trick frente a Libertad y un doblete ante Universidad Central de Venezuela, lo que lo posiciona como el atacante más efectivo del torneo, con un promedio superior a un gol por encuentro.
En el segundo lugar aparece Alex Arce, de Independiente Rivadavia de Mendoza, con 4 anotaciones. El atacante tuvo una actuación destacada al marcar tres goles ante La Guaira, además de haber anotado previamente en el estadio Maracaná frente a Fluminense, consolidando su buen momento tanto a nivel de clubes como en la selección paraguaya.
El tercer puesto lo ocupa Lorenzo Melgarejo, quien registra 3 goles en 3 partidos con Libertad. Su desempeño resulta aún más significativo considerando el complicado presente de su equipo en el torneo. Melgarejo convirtió un doblete ante Independiente del Valle y también anotó en el debut frente a Universidad Central de Venezuela, siendo uno de los pocos puntos altos del conjunto gumarelo.
Si bien otros jugadores también alcanzaron la cifra de tres goles, existe una diferencia importante: varios de ellos necesitaron más encuentros para lograrlo, ya que comenzaron su participación desde las fases preliminares. Entre estos casos están Federico Barrandeguy, de Juventud Las Piedras, y Francisco Fydriszewski, de Independiente Medellín, quienes distribuyeron sus anotaciones entre etapas previas y la fase de grupos.
Con este panorama, Paraguay se posiciona como una de las principales referencias ofensivas del torneo, aportando a los máximos artilleros y marcando el ritmo goleador en la lucha por la “Gloria Eterna”.