Desde hoy, diez sindicatos de docentes y directores llevan adelante una masiva protesta de dos días a nivel nacional, lo que deja sin clases a todas las instituciones educativas públicas del país. La medida se da ante la falta de acuerdos con el Gobierno en temas salariales y presupuestarios.
Los gremios exigen un reajuste salarial acorde con la inflación, el pago del escalafón docente y la creación de nuevos rubros para cubrir necesidades como horas cátedra, psicólogos escolares y educación inclusiva. Según los organizadores, el paro tendrá un acatamiento del 90% entre los educadores.
En la capital, la movilización arrancó esta mañana en la Plaza Uruguaya, mientras que en el interior se prevén protestas en las principales ciudades de cada departamento. La suspensión de clases afecta a todas las instituciones públicas bajo dependencia del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
Stella Ayala, secretaria general de la Unión Nacional de Educadores, cuestionó el bajo nivel de inversión estatal en educación. "Vamos a seguir teniendo un fracaso en la educación, porque el sistema no está funcionando y el Gobierno no invierte lo que corresponde", expresó.
El Ejecutivo solo propuso cubrir el pago del escalafón con una inversión de 9 millones de dólares. No ofreció el reajuste salarial del 8% solicitado ni la creación de nuevos cargos. En su lugar, el Ministerio de Economía planteó un aumento del 3,6%, a partir de abril y no desde enero como pedían los docentes.
Desde el MEC, el ministro Luis Ramírez hizo un llamado al diálogo y pidió evitar medidas que afecten el desarrollo educativo. “Suspender clases afecta directamente la vida de los padres y de los niños”, afirmó.
Los docentes no descartan retomar conversaciones con las autoridades esta misma tarde, en busca de una salida al conflicto. Mientras tanto, las aulas permanecerán vacías por al menos dos días.