Paraguay despide el año con una victoria que invita al optimismo. La Albirroja venció 1-2 a México en el cierre de su gira por Norteamérica, un resultado que sirve de envión anímico tras semanas de dudas y que deja buenas sensaciones de cara a la temporada que viene, año mundialista.
El equipo de Gustavo Alfaro presentó una alineación renovada y, aunque en la primera parte le costó generar peligro, encontró respuestas en los cambios. México manejó la pelota y gestó sus llegadas más claras a través de acciones a balón detenido, mientras Paraguay trató de acomodarse y resistir. Un potente tiro libre de Diego Gómez fue la única acción que realmente incomodó a Luis Malagón antes del descanso.
La historia cambió al inicio del complemento. Julio Enciso entró y, casi de inmediato, dio un giro al juego: a los 48 minutos envió un centro preciso que Antonio Sanabria transformó en el 0-1. El empate mexicano llegó rápido, a los 53, con un penal ejecutado por Raúl Jiménez. Pero la reacción guaraní fue igual de instantánea: Damián Bobadilla, recién ingresado, conectó un cabezazo tras una jugada confusa en el área y devolvió la ventaja a Paraguay a los 56.
México volvió a adueñarse del balón, aunque sin profundidad. Paraguay apostó al orden y a los contragolpes guiados por Enciso, quien estuvo a punto de sentenciar el partido en un mano a mano a los 88. Ya en tiempo de adición, Malagón evitó el tercero con una gran atajada ante Diego González.
El 1-2 no se movió y la Albirroja cierra el 2025 con un triunfo que renueva expectativas. Tras un empate y dos derrotas, el equipo vuelve a sonreír justo antes de encarar un año decisivo.