Una fuerte polémica se generó en redes sociales luego de que se viralizara un video en el que el pastor Jorge Pompa, fundador del Ministerio Internacional Fuente de Vida en Apodaca, Nuevo León (México), le solicita a un feligrés que le entregue un terreno valuado en aproximadamente 900 millones de guaraníes, asegurando que fue una “orden de Dios”.
El episodio tuvo lugar durante un evento religioso en Tegucigalpa, Honduras. En el video, se ve y escucha al pastor de origen mexicano dirigiéndose a un creyente, a quien le comunica que supuestamente recibió un mensaje divino.
“Dios me habló anoche, apóstol, y me dijo: ‘Dile a él que yo le regalé la vida, le regalé los hijos y le puedo dar más de lo que tiene ahora si me regala ese terreno’. Él, entregando el terreno, solo va a recibir unos 949 millones de guaraníes, pero si me lo entrega a mí, yo le entrego 2.900 a 3.600 millones de guaraníes, si puede tener la fe en creer”, afirmó Pompa, en una escena grabada ante decenas de personas.
En ese momento, el pastor le plantea al hombre elegir entre el dinero o la bendición de Dios. El creyente respondió que desea la bendición divina, lo que llevó al pastor a pedirle que entregue el terreno y sus documentos.
La difusión del video desató críticas inmediatas en redes sociales, donde muchos cuestionan los límites del liderazgo religioso y el posible uso de la fe como herramienta de presión para obtener bienes materiales.
¿Quién es Jorge Pompa?
Jorge Pompa es un pastor mexicano y fundador del Ministerio Internacional Fuente de Vida, con sede en Apodaca, Nuevo León. Su organización realiza encuentros espirituales, programas de formación y actividades conocidas como “Casas de Paz”.
En su sitio web, la misión del ministerio se define como: “que cada miembro se convierta en un líder, desarrollando su propósito conforme al plan original de Dios”.
Hace tres años inauguró el templo “Arena Fuente de Vida” en la zona de Agua Fría, Apodaca, donde congrega a sus seguidores en eventos multitudinarios.
Hasta el momento, Pompa no ha emitido declaraciones públicas sobre lo ocurrido. Sin embargo, se constató que la página oficial de Facebook de su iglesia limitó los comentarios, posiblemente como respuesta al revuelo generado por el video.
La situación continúa generando reacciones tanto en Honduras como en México y otros países de la región. Mientras tanto, el debate sobre la influencia de ciertos líderes religiosos en sus comunidades sigue abierto.