La economía argentina mostró un repunte del 6,2% en el primer semestre del año, pero los datos más recientes reflejan una desaceleración que genera preocupación entre analistas y sectores productivos.
Según el informe publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad económica registró en junio una caída del 0,7% respecto a mayo, encadenando así su segundo mes consecutivo en baja. En mayo, la contracción había sido del 0,1%.
Aunque en la comparación interanual la economía creció un 6,4% frente a junio de 2024, este rebote se da sobre una base muy baja, debido a la fuerte recesión que se vivió el año pasado como consecuencia del severo ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.
El enfriamiento económico ya es evidente en distintos sectores. Un estudio del Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEC) advierte sobre un freno generalizado, con caídas importantes en la industria, la construcción y las importaciones, además del estancamiento en la recuperación del poder adquisitivo.
Por su parte, la consultora Orlando Ferreres calculó que el crecimiento se moderó al 0,5% en el segundo trimestre, tras haber sido de 1,3% en el primero del año.
A este panorama se suma un contexto de crédito más caro, lo que complica aún más la dinámica de inversión y consumo. Aunque el primer semestre deja números positivos, las señales del segundo semestre llaman a la cautela.