La final de la Copa del Mundo entre Argentina y España marcó un hecho inédito en la historia del torneo. Por primera vez, la FIFA incorporó un espectáculo de medio tiempo al estilo del tradicional show del Super Bowl, reuniendo a reconocidas figuras de la música internacional.
Para dar lugar a la presentación, el descanso del partido se extendió más allá de los 15 minutos habituales. En total, transcurrieron 27 minutos entre el final del primer tiempo y el inicio del complemento.
Uno de los momentos más destacados fue la interpretación de "Dai Dai", la canción oficial del Mundial, a cargo de Shakira y el artista nigeriano Burna Boy. Ambos estuvieron acompañados por los ganadores del concurso Dai Dai Challenge y el grupo ugandés Ghetto Kids, conocido por sus populares coreografías en redes sociales.
El espectáculo también contó con la participación de Madonna, quien hizo su ingreso junto a las leyendas del fútbol Ronaldinho y Ronaldo Nazário. A ellos se sumaron BTS y Justin Bieber, que interpretó el tema "Everything Hallelujah" acompañado únicamente por su guitarra.
Otro de los momentos llamativos fue la aparición del director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel, al frente de la Filarmónica de Nueva York y de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.
En las tribunas también dijeron presente numerosas celebridades, entre ellas Beyoncé, Dua Lipa, Rihanna, Timothée Chalamet y Matt Damon. Además, participaron personajes de Plaza Sésamo y el coro juvenil PS22.
El show, que incluyó un importante despliegue de pirotecnia, también sirvió para promocionar el FIFA Global Citizen Education Fund, una iniciativa destinada a financiar proyectos de educación y acceso al deporte para niños.
Antes del inicio del partido, la ceremonia de clausura del Mundial tuvo las actuaciones de Post Malone, Robbie Williams y Laura Pausini, además de la presencia del actor Tom Cruise y del creador de contenido IShowSpeed. También fueron protagonistas Mario Kempes y Andrés Iniesta, quienes presentaron el trofeo de campeón.
La previa del encuentro se completó con una interpretación especial del himno de Estados Unidos a cargo de Jennifer Hudson, ganadora de los premios Emmy, Grammy, Óscar y Tony.
La producción artística estuvo en manos de la organización Global Citizen, en conjunto con Live Nation y Done + Dusted, bajo la dirección creativa de Chris Martin, líder de Coldplay.